Aprendizaje de preferencias y contextos
Registra reacciones con emojis, escalas o breves notas: demasiado dulce, perfecto, insuficiente. Un modelo local identifica combinaciones exitosas y desaconseja repeticiones cansinas. Al reconocer clima, luz y ruido, adapta la propuesta. Si detecta jornadas extensas frente a pantalla, suaviza eucalipto; si hay invitados, sugiere acuerdos amplios y amables. Mantén siempre el control manual para validar decisiones. La meta no es adivinar tu gusto, sino amplificarlo con empatía, prudencia y lógica basada en tu experiencia real.